viernes, 5 de febrero de 2021

LA GRAN HISTORIA DE UN PALACIO Y SU TRISTE FINAL “PALACIO DE INESTRILLAS”
Antes de ser palacio fue morada de eremitas (monjes) ocultos en este lugar por la amenaza, quizá de musulmanes u otras sectas religiosas; se puede observar en su interior pequeñas oquedades en forma de pequeñas ventanas. Son columbarios donde guardaban las osamentas o huesos de sus difuntos; con el tiempo, se limpiaron y se utilizaron como nidos de palomas donde estas ponían sus huevos y criaban a sus polluelos, el hombre que las condujo hasta allí las utilizó para alimentarse.
El interés del edificio y su conveniencia de conservación no necesita muchos argumentos, pero hay que añadir el de los columbarios existentes en la planta alta. Un buen número de ellos está excavado directamente en la roca del farallón, pero otro grupo importante ha sido perfectamente construido y alineado en el interior, sobre la fachada de la vivienda. Los columbarios que hay en su interior, guardaron restos óseos y reliquias de monjes medievales que hicieron vida eremitoria en estos parajes y que tanto abundan en los valles del Cidacos, del Iregua y en la localidad de los Fallos
Mas tarde fueron abandonadas y alguien tapó las cuevas haciendo una pared de abajo a arriba del farallón y así construir una vivienda; con el tiempo, un rico-hombre del pueblo llamado José Antonio González de Castejón la compró y reformó, dándole forma de palacio, un palacio muy singular. Juan Manuel González de Castejón y Camargo, natural de la localidad riojana de Inestrillas (nació el 17 de marzo de 1686), y fue alcalde mayor de Tudela, Don José Antonio González de Castejón y Camargo casó con Doña Juana de Salazar y Gascón natural de Medinaceli (Soria), contrajeron matrimonio el 7 de agosto de 1712.
Doña Juana quedó embarazada y para dar a luz se traslado a Tudela y allí nació el día 19 de noviembre de 1720 don Pedro González de Castejón y Salazar.
HISTORIA DE DON PEDRO
A los 17 años… Don Pedro, ingresó como guardia-marina en 1737, dos años más tarde de que Castejón sentara plaza se declara la guerra con Inglaterra y en 1740 es nombrado prematuramente oficial en el navío América en la escuadra del conde de Clavijo. Antes de que acabara ese año fue ascendido a alférez de fragata.
En 1741 pasa al barco Hércules siguiendo en la misma escuadra, más tarde pasa a la escuadra de Juan José Navarro.Participando en la batalla naval del cabo de Sicié
1749, y un año más tarde es nombrado mayor general de la armada.
En 1760 es ascendido a capitán de navío recibiendo el mando del navío Asia, y forma parte de la escuadra del marqués del Real Transporte.
(Gutierre de Hevia y Valdés marino español, miembro de una familia de la hidalguía asturiana. Teniente general de la Real Armada Española y primer Marqués del Real Transportey primer Vizconde del Buen Viaje, títulos que le fueron concedidos por ser el encargado de traer al Rey Carlos III desde Nápoles a España. Fue, además, Jefe de la Real Armada española y comandante principal de los batallones de marina.)
1762 se encuentra en La Habana cuando esta es atacada por los británicos.
Regresa a España y en 1762 se le confiere el navío Velasco, con el que debe de hacer la guerra del corso por el Mediterráneo, durante cinco años, hasta que en 1767 es nombrado subinspector de batallones.
1772 (el 18 de julio) y dos años más tarde en 1774 es ascendido a teniente general de la armada.
En 1775 dirige la escuadra que participa en la expedición contra Argel. Al morir Julián de Arriaga. Castejón es por tanto nombrado secretario de estado de Marina.
Pedro González de Castejón y Salazar, fue Teniente general de la Real Armada Española. (o lo que es igual, Ministro de Marina)
Secretario de Estado y del Despacho Universal de Marina.
Primer Marqués de González de Castejón.
Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden de Carlos III.”
OTROS HECHOS
A Don Pedro le gustaba de encontrarse con gente de su tierra y desde el Palacio Real se trasladaba a ciertas tabernas frecuentadas por Riojanos y Navarros. En una ocasión escuchó cierta conversación que le agradó mucho, el personaje que se hacía sobresalir de la conversación era Juan José de Elhuyar.
Dio su dirección del palacio a Juan José para que fuera a visitarle, al poco tiempo de Elhuyar ya estaba estudiando en París y al mismo tiempo espiando la flota francesa por orden y conveniencia entre el General González de Castejón y Juan José.
Juan José Elhuyar nace en Logroño, La Rioja, en el seno de una familia de origen vasco-francés. Estudió matemáticas. física e historia natural en París entre 1773 y 1777 junto a su hermano Fausto. Ambos hermanos se vieron favorecidos por el espíritu de la Ilustración y fueron pensionados por el gobierno español de Carlos III, en distintas universidades europeas con el fin de traer los conocimientos utilitarios de investigación científica.
(Carlos III
10 de agosto de 1759 – 14 de diciembre de 1788
Predecesor- Fernando VI
Sucesor- Carlos IV)
Últimos propietarios del palacio.
Esta propiedad era del matrimonio formado por Francisco Sáinz y Eladia López, que eran padres de nueve hijos, dos de los cuales fueron los últimos moradores de esta vivienda.
Triste final para la hermosa historia de un singular palacio
Podría ocurrir lo mismo con la Cárcel medieval.
Y podría ocurrir lo mismo con el Castillo roquero de Doña Sancha de
Fenestriellas ¡No me extrañaría nada! A no ser que la nueva alcaldesa tome cartas en el asunto, cartas y asuntos que otros no tomaron y que se llega a esta triste situación.
Que conste, que al que suscribe no le coge de sorpresa, como tampoco le sorprendería el mismo final para los edificios ya anunciados.
Y que conste, que desde la “Asociación Amigos de la Virgen del Prado” se ha mentado muchas veces, pero… Ha sido igual, diría que…. ¡Bueno, ahí lo dejo!
Ricardo Lalinde López- 1 de febrero de 2021-
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RESIGNACIÓN O ESPERANZA
No vivimos tiempos fáciles. Más bien calamitosos y con augurios de negros nubarrones en el porvenir. Un mal gobierno puede terminar de hundirnos junto con la pandemia y además puede hacer más largo el sufrimiento; la pandemia nos está destrozando en todos los frentes y el gobierno está desbordado y ausente.
Desigualdades inmensas, cambio climático. Los grandes poderes -económicos, políticos, élites seudocientíficas...- o los ignoran o los niegan.
Mientras, las personas sin poder o se hunden en la resignación desesperada o procuran evadirse acatando las consignas del pensamiento único y se obnubilan con el ocio programado que el sistema les brinda. Producir y consumir son las consignas a seguir. Quienes no producen ni consumen sobran, estorban, son los descartados, no son ni personas…
En esta situación, ¿cabe la esperanza? Esperar no es algo pasivo, como quien aguarda que salga el sol o caiga la lluvia. Es un actitud de coraje, de voluntad decidida de enfrentarse con un sistema opresor.
Exige varias cosas. Primero, despertar empezando a romper con él. Dejar de ser cómplices con nuestros actos y omisiones de esa reducción de los seres humanos a meros instrumentos para el enriquecimiento de unos pocos.
Luego, resistir y desmontar ese pensamiento único que se presenta como ineludible. Afirmar la primacía del ser sobre el tener. En definitiva, alzar la bandera de la dignidad sagrada de cualquier persona humana y del respeto a las diferencias.
En tercer lugar, abrir los oídos y los ojos a los lamentos y la situación de las víctimas. Son muchas y el sistema trata de sensibilizarlas. No es fácil ya que, cuando las hacemos presentes, nuestra vida comodona resulta hiriente. Las víctimas nos obligan a tomar partido: con ellas o con los opresores.
En estos tiempos de comunicación instantánea, los bulos , las falsas noticias, circulan sin parar. ¿Nos exigen un esfuerzo por desentrañar la realidad, por deslindar la verdad de la falsedad. ¿Cuál puede ser el mejor criterio? Aquellos mensajes que tienden a fomentar el miedo y su corolario el odio son los que debemos desechar más rápidamente, llevan en sí mismos el germen de la mentira.
¿Qué podemos hacer por las víctimas? A nivel individual muy poco. Todo lo más aliviar la situación de unos pocos, próximos o lejanos. Con nuestra aproximación compasiva, con nuestros ó-bolos para aligerar su situación.
Se impone la asociación con otras personas de buena voluntad.
La empresa es pesada y difícil, los populistas o los mal llamados progresistas se preocupan más por destruir que por avanzar y es que estos nuevos grupos han hecho o quieren hacer de su sombrero una corona.
¿Nos resignamos o apostamos por una esperanza activa?
Ricardo Lalinde López, -2 de febrero de 2021-

martes, 12 de enero de 2021

 

Dos sonetos para mi pueblo



LA ERMITA DE SAN ROQUE


Allí en la vieja ermita abandonada

se altera su vejez en la colina,

caído el techo espadaña derrumbada,

toda ella es una verdadera ruina.


Las higueras del huerto se han secado;

en sus silencios ni un ruiseñor trina…

Sólo por los pedruscos del cercado

la hiedra escala y en subir se obstina.


El viento susurra tristes querellas

por caminos ruinosos y desiertos…

Y, al margen a mundanales recursos,


aparece la luz de las estrellas

que rezando están por los monjes muertos,

en el cabildo de los cipreses secos.


INESTRILLAS HOY


Bajo el sopor del bochorno se agrava

la calle enmarañada de misterio,

donde, amarilla y marchita la hierba

se yergue como en el viejo cementerio.


Calienta el sol… Las puertas entornadas

esperan a alguien que vendrá seguro,

agobia con su calma sus pisadas

deslizándose al lugar más oscuro.


La sombra de los tristes interiores

apuñalan de luz los resplandores

de arquetas familiares, y en el fondo


en el vago y vivaz fulgor del huerto…

¡Reina un reposo tan tedioso y hondo

que parece encontrarse todo muerto!

sábado, 9 de enero de 2021

 

EL CONTORNO DE INESTRILLAS


Robusto y alto asentamiento que no brilla

por su galanura ni su esplendor del arte.

Fue defensa, castillo frontera y capilla

y fue lar del Señor de la gran Fenetrillas.

Farallón elevado hacia la otra parte

del Saliente, en el cual hay un robusto baluarte,

que permanece para evocar la memoria

de envejecidos tiempos de alboroto y gloria.


Junto a inclinada pendiente de granito,

ruinas y residuos de otros tiempos muerde

los despojos de murallas en un circuito,

es anacronismo posterior que se pierde;

y bajo el gran roquedo bruno a su amparo

los resignados buitres leonados, un bravo

valle verde, borda hoy el tapiz de este clavo.


Mirando al Norte, extensas montañas hacen vía,

que a un lado y al otro del río riega y cría

la contemplación de esta vega que propaga

sotos de zarcilla y campos de verdolaga;

y en el más extremo para cerrar el fondo

tiene un campo agrisado, empinado y lirondo.


Al Sur, gran Sierra Alcarama como gran predio,

y un parque abarrancado y ruin en cuyo medio

un variable y seco barranco espera en vano

con un empecinamiento y tesón ufano;

saludar la imagen de Monegro en bicolor,

monte mayor que siempre nos dio leña y calor.


Allí está mi refugio y su contorno. Cruda

travesía que me trasladó a la mazmorra

fría, celda en la que me consume la modorra

y en la que quizás, por imitarme, suda

compasivo el ermitaño que imparte ayuda;

en este Valle Alhama de tierra cruda.


Y allí cuando la ocasión me de permiso

iré al valle para visitar mi paraíso,

y mis frescas arboledas en los corredores

que rodean la hacienda de mis anteriores,

salir un rato para ver sonreír las flores

y mostrarme en la esperanza de mis dolores.


Necesito un trocito de cielo celeste.

Y ver que de dicha mi espíritu se viste;

y me preguntaré si un día la buena suerte

hará panal de miel como la paz del fuerte

y otro de fulgor para cautivar al triste.

lunes, 7 de diciembre de 2020

 


PARÉNTESIS


Tras muchos años de luchas constantes

quiero transitar como lo hacía antes,

junto a la orilla de mi humilde río

y en la quietud de su ribazo umbrío.


Siguen corriendo brillantes cristales

y otras ninfas, siempre en los arenales...,

las que vi volar día a día y hora a hora

con la juventud que al pasado implora.


Ese susurro lánguido y doliente

que el espíritu del Alhama siente,

que tantas veces ofreció mis penas

en la paz de sus cálidas arenas.


Yergue sus brazos el nogal añejo

junto al movido y fulgente espejo,

mil zarcillas de flores amarillas

se van ocultando por sus orillas,


y las aguas reflejan las verduras

en forma de salvajes colgaduras,

en las cercanas frondas en un hueco

hace el nido el búho en un tronco seco.


Nada exaspera en el lugar querido;

ni el fuerte viento ni el ligero ruido,

lo encuentro siempre como el mismo día,

es el mismo paraje, nunca varía.


En mis sueños el arrullo persiste:

cuando dije a dios convulso y triste,

rodaron mis sueños ,y el bagaje

tardó en llegar al límite del viaje.


En cambio al subir la dura cuesta

mi propio ser no me deja, ¡le cuesta!

Y aunque piso con desafío el camino

no soy más que un errático beduino.


En lo alto, lo ideal, el tesón del hombre

que se desparrama por toda la cumbre,

debajo, los mundos…, calor eterno

de la noche o el congelado invierno.


En el descenso soy yo el que no avanza;

y pongo una voluntad que se lanza;

alma que va buscando la verdad perdida,

inquietud del desvelo de la vida.


¿Adonde voy? Que el mañana responda.

La barranca es oscura y muy profunda;

soy de los que en combate perseveran

sin temblar ni dar la espalda a la espera.


Mi astro arrogante al júbilo rehúsa,

fue siempre desesperante a la musa,

contra toda doctrina turbulenta

marchó siempre adelante y en línea recta.


Mientras tanto aquí estoy, en mi soto umbrío;

a orillas del Alhama, junto a mi río;

sentado en un viejo tronco abandonado;

imagen viva de tiempo pasado.


¡Cuánto ansío la calma y el reposo

y, la holganza y ocio silencioso!

En este triste retiro me pierdo

junto al consolado olor del recuerdo.


Volveré a buscar otros horizontes

en la cuenca de mi río y de mis montes:

me oprimo como cinturón de granito

si no sacio mi sed de lo infinito.


La vejez ha llegado y es muy justa,

mi suerte está echada y no me asusta,

vuelvo a reclamar calma y olvido,

son los aires pacientes del vencido.