jueves, 29 de septiembre de 2011

SOÑÉ QUE HABLABA CON DIOS

Una vez soñé que hablaba con Dios y le preguntaba si tenía tiempo para hablar conmigo...
Dios sonriendo me dijo que su tiempo era eterno, suficiente para atender todas las cosas.
Entonces yo le pregunté que es lo que más le sorprendía de la humanidad y El me respondió.
Que se aburran de ser niños y querer crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.
Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego gastar el dinero para recuperar la salud.
Que piensen ansiosamente sobre el futuro, olvidando el presente y, de esa forma no viven ni el presente, ni el futuro.
Que vivan como si nunca fueran a morir y que mueran como si nunca hubiesen vivido.
Entonces Dios me cogía la mano y quedamos un instante en silencio..., y le pregunté: ¿Padre, cuales son las lecciones de la vida que desea que sus hijos aprendan? Sonriendo me respondió:
Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que lo más valioso no es lo que no se tiene en la vida, sino a quien tenemos.
Que aprendan que no es lo bueno que se comparen unos con otros. Todos serán juzgados individualmente sobre sus propios méritos.
Que aprendan que solo se necesitan unos segundos para abrir profundas heridas en las personas amadas y que es necesario muchos años para curarlas.
Que aprendan a perdonar, practicando el perdón.
Que aprendan que hay personas que los aman mucho, pero simplemente no saben como expresar o demostrar sus sentimientos.
Que aprendan que el dinero puede comprar todo, excepto la felicidad.
Que aprendan que dos personas pueden vivir la misma imagen y verlas de forma diferente.
Que aprendan que un amigo verdadero es alguien que sabe todo sobre ti, y le gustas tal como eres.
 Que aprendan que no es suficiente ser perdonado, sino lograr perdonarnos a nosotros mismos.
Disfruté de aquel momento y le agradecí por su tiempo dedicado a mí. El me respondió: Todo lo que tienes que hacer es preguntar por mí y yo vendré, porque podrás olvidar lo que te he dicho, podrás olvidar lo que yo hice, pero jamás  olvidarás como te hice sentir con estas palabras. 

domingo, 25 de septiembre de 2011

                  AMIGOS EN FRATERNIDAD

Entre nubes resplandecientes nacen brillantes rayos de sol,
con sentimiento ancestral viajo en un mar de azules crepúsculos
y observo la belleza a mi alrededor en completa libertad
que mi alma escribe como historia de la inmensidad.

Admiro la sublime creación de estas tierras que son mi hogar.
Rancios serafines me rodean en esta gran festividad
y florece la entereza en tan aclamado y exquisito lugar,
en los misterios del alma me acunan las voces en la distancia
construyendo nuestros sueños con la luz de la igualdad.

Somos como el fuego ardiendo, consumiendo penas y errores
humanos y transformándolos en juiciosas reflexiones...,
somos viento en libertad, somos agua que fluye del manantial,
somos ríos que discurren hacia el mar, y somos tierra que florece
con armonía y bienestar.

¡Oh Madre del Prado! Tú que puedes volar por el espacio celestial,
llévanos hacia los horizontes que jamás solos podríamos alcanzar.
Llevo las memorias de tan loado lugar guardadas en mi corazón! 
y con mi sangre las reproduciré  con el más profundo fervor. 

¡Oh Viejos amigos! Volveremos a encontrarnos en la infinidad
de los tiempos donde el reencuentro sea de amistad y de armonía,
donde los tiempos pasados sean un apacible recuerdo de alegría, 
allá donde forjemos nuestros sueños de luz y de paz.

¡Oh devotos todos! Sabios guerreros, de nuevo estamos aquí
a los pies de nuestra Madre del Prado para pedirle ayuda,
para decirle lo mucho que la necesitamos..., pero... no nos ofrecemos
a ella como verdaderos hijos, ni nos entregamos como verdaderos        
hermanos, que es lo que Ella espera de este pueblo que poco a poco               
 va agonizando.

Pensemos con el corazón todo lo que afecta a nuestro ánimo y emoción.
Pensemos durante unos minutos lo que fuimos y lo que somos.
Tan solo con un abrazo nos evocaremos y nos uniremos en fraternidad.
A vosotros, antiguos y queridos amigos, os deseo..., que aquí a los pies 
de nuestra querida Madre del Prado, nos volvamos a encontrar.

Mientras..., os deseo a todos y a nuestra Madre mucha felicidad.


               Inestrillas, 11 de junio de 2011, festividad de la Virgen del Prado
SABIDURÍA, ENSEÑANZA Y EXPERIENCIA

A eso de caer y volver a levantarte, de fracasar y volver a comenzar, de seguir un camino y tener que volver hacerlo, de encontrar el dolor y tener que soportarlo.
A eso..., no le llames adversidad, ni fatalidad, ni infortunio, llámale Sabiduría.

A eso de sentirte importante, de fijarte una meta y luego tener que seguir otra, de huir de una prueba y tener que cancelarla, de planear un viaje y tener que recortarlo, de aspirar y no poder, de querer y no saber, de avanzar y no llegar.
A eso..., no le llames castigo, llámale Enseñanza.

A eso de pasar días radiantes, días felices y días tristes, días de soledad y días de compañía.
A eso..., no le llames rutina, llámale Experiencia.

A eso de que tus ojos vean y tus oídos oigan, y tu cerebro funcione y tus manos trabajen, y tu corazón ame...
A eso..., no le llames poder humano, llámale Prodigio, Maravilla, Milagro...
       ABUELOS Y NIETOS

Como leña vieja que abriga las moradas,
con miles de historias nobles que contar,
el abuelo sueña viejas melodías
sueños ya vividos que avientan su volar.

El fuego llamea lleno de fervor 
y brilla en el hogar lleno de color,
es jardín de otoño con hermosa flor
cuando se marchita pierde su calor.

Todas las historias se llenan de ardor,
unas por los odios, otras de pasión;
de ternura otras cargadas de amor,
historias de abuelos..., llenas de ilusión. 

Susurrando entona rancia melodía
de edades pasadas que el tiempo borró,
su dulce mirada fija en la lejanía
y un largo suspiro su pecho imploró.

Vosotros llegasteis al caer la tarde
como un gran ensueño hecho realidad,
al fin llegó el ángel que guarde   
al tronco añoso lleno de felicidad.

Sois doblemente nuestros  hijos...,
por ser vosotros fruto de los nuestros;
hoy aparecéis para alegrarnos los ojos
con vuestra presencia y vuestros gozos.

Y si acaso en vuestra vida renováis...,
algunos de nuestros portes y gustos,
quiera Dios no repitáis...,
nuestros errores y nuestros defectos.
LA CONFIANZA EN SI MISMO

“No te inquietes por las dificultades de la vida, por sus altibajos, por sus decepciones, por su porvenir más o menos sombrío, no te inquietes por nada...
¡Quiere lo que Dios todo poderoso quiere para ti! ¡No te obstines en querer que sea lo que tú quieres que sea!
Ofrécele, en medio de inquietudes y dificultades, el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo, acepta los designios de la Providencia, ofréceselo también a los que te rodean...
Poco importa que te consideres un frustrado, si el Criador te considera plenamente realizado a su gusto...
Su procedimiento Poderoso para ti, es perfecto...
Despreocúpate, confiando ciegamente en ese Salvador que te quiere para Sí, y que está en ti  aunque jamás lo veas.
Piensa que estás en sus manos, que estamos en sus manos, tanto más firmemente agarrados, cuanto más decaídos y tristes nos encontremos.
¡Vive feliz! ¡Sé feliz!  ¡Y haz felices a los demás...!  

miércoles, 14 de septiembre de 2011

    LOS GOZOS Y LAS DESAZONES


¡Oh! tardes primaverales de color violeta
hermosas tardes para la tristeza mía,   
dejad que mis dulces sueños de poeta    
rueden por las sombras al partir el día.     

Flores dibujadas en tardes de alegría,
hundidme en vuestro cáliz pleno de armonía,
en el arcano seno de amor y fantasía
que el dolor oculta como noche al día.

Allí, en la atroz oscuridad arrancaría
en colosal lucha, la careta en que se oculta
el tamiz donde se filtra la santa poesía.

¡Oh! novia peregrina de este infernal poeta.
¡Oh! tardes primaverales de color violeta,
deliciosas animadoras de la tristeza mía.


VERANO E INVIERNO EN LA VIDA DE UN PUEBLO

  Inestrillas es un pueblo situado al sureste de La Rioja. En él se asienta uno de los mejores yacimientos arqueológicos celtíbero-romano del norte de España (Contrebia Leucade o “La ciudad Blanca”) y un exuberante y fresco valle regado por el Río Alhama, ¡un verdadero oasis! Subir y bajar el cauce del río en verano es una gozada, sus aguas limpias y frescas invitan a quedarte cuando al sol canta la chicharra, y esto nos hace recordar viejos tiempos, tiempos de siega, acarreos y trilla; tiempos de recolección, de mucho trabajo y de muchos sudores.
Hoy no sé si estos duros trabajos se realizarían, pues los tiempos o, mejor dicho, las personas hemos cambiado tanto que cuando comentamos estos trabajos con los jóvenes de hoy no creen que se llegara a trabajar tanto. Como decía  anteriormente, el río Alhama fue siempre el descanso del trabajador. Cuando se terminaba la jornada bajábamos al río para refrescarnos en sus agradecidas aguas, esta era la mejor bañera de aquella   época  en los veranos de los años 50, que era por un lado temido por el trabajo y por el calor, por el otro lado era agradecido porque nada más hacer la primera siega de trigo ya estaban preparados los acarreos y la trilla en la era para a continuación llevar el primer saco de trigo al molino y al día siguiente cocer el pan nuestro de cada día del que tan necesitadas estaban la mayoría de las familias, pues hace días que se había acabado el pan que se había cosechado el año anterior. Esta primera parte de la cosecha también alimentaba a los animales y a las aves del corral que hace días se alimentaban de lo que encontraban por el campo.
  ¡Pobres, duros y tristes años aquellos, para algunos demasiado duros..., años muy difíciles!. 
  Terminada la siega y el trigo en los graneros, se esperan las fiestas del pueblo llenas de bullicio y alegría; estas van pasando con armonía olvidando los días de calor y de trabajo.
  Pasados los días de fiesta llega la nueva recolección en la huerta, patatas, alubias, manzanas y uva: Aunque el tiempo es benévolo y agradable, no deja de ser el otoño otra estación de trabajos rudos y apasionados; una vez recolectados los frutos, se recolecta la uva y se hace el vino que, junto a la sementera para el año siguiente, se da por terminada la faena del año.

  Es diciembre muy avanzado y los ojos de las familias campesinas están puestos en la matanza.
  La matanza del cerdo comienza nada más pasar las fiestas navideñas, en algunos hogares antes, pero lo normal es en enero. La matanza llega llena de júbilo y alegría, primero por ser una fiesta familiar y segundo para preparar la despensa que durante todo el año llenará el puchero de muchas familias.
A primeras horas de la mañana llega el matachín o matarife con sus trastos para asesinar al cerdo; también trae a hombros un banco o mesa donde subirán al cerdo para  descuartizarlo; allí esperan tres o cuatro hombres que ayudarán a cometer el asesinato y el ama de la casa con un balde para recoger la sangre del asesinado. 
¡A la faena, amigos! ¡Vamos a por el cerdo! El cerdo que no quiere salir de la pocilga  clava tres patas en el suelo y resiste, y resiste, no hay forma humana de sacarlo, parece que sabe lo que quieren hacerle y pensó... de aquí no me muevo porque, si lo hago, me liquidan. En vistas del problema y que entre cuatro grandes hombres no pueden con él se acerca el matarife con un largo gancho con la punta muy afilada que de un certero golpe lo atrapa por la parte baja del cuello clavándose el gancho de forma imposible de soltarse. Entre todos y el matarife tirando del gancho, el cerdo es arrastrado y subido al banco, donde lo colocan para darle la cuchillada definitiva, soltando un chorro de sangre que el ama de casa se apresura a recoger.
  A continuación el cerdo es socarrado o chamuscado, pelado y descuartizado, poniendo los trozos en distintas artesas, en una las costillas y otros huesos, en otra los lomos y los magros para hacer los chorizos, en otra los jamones para salar, en otra los tocinos para colgar y con la sangre hacer las morcillas, todo con gran alegría y júbilo, una fiesta por todo lo alto salida de un asesinato... Se junta la familia alrededor de un gran fuego, se pone la caldera y se meten las morcillas. Mientras estas se cuecen poco a poco, se prepara la sartén y se fríen las partes más secretas del cerdo, en la parrilla se asan las primeras morcillas y....,¡todos a la mesa! El patrón saca los mejores vinos  para acompañar y los mejores licores. Al final de la fiesta, jotas bailes y  mucha, mucha alegría. Con razón se dice que el cerdo es la mejor paloma del corral porque son buenas hasta sus maneras de andar.
 

                                 Inestrillas, 6 de septiembre de 2011