domingo, 1 de noviembre de 2015


Reflexiones sobre la vida

Los días sin interés son como la grasa incrustada sobre el cuerpo, como una costra en el alma.

Hay un bochorno que lentamente mancha nuestras mejillas sonrojándolas, aunque se calla y olvida.

Alguien puso estos agobios en mi, aún cuando no diga nada.

Y es que hay zoquetes andando, conversando con gentes y espíritus, echándose en el barro y hurgando en la mierda del interés y la fama.

Cerdos de morros que cantan entre amigos y familias, donde algunos instruidos hablan de sexo y de guerra, de política y de éxodos, de independencias y fortunas en su provecho, reviviendo la esperanza, ¡Pobres...! Puercos de un planeta fácil en que el engañador quiere creer que engaña, mientras los ácidos lentamente llevan los vómitos a su garganta.

Hay hombres que caen todos los días de pié desde su cara, y ven y sienten que están vacíos, y en su pecho va creciendo la muerte de su alma.

Hombres que no se avergüenzan ni se cansan, que no preguntan ni quieren saber nada.

¿Qué viene a hacer tanta nobleza fracasada?

Yo he aceptado que mi cuerpo nunca será inmortal, que envejecerá, y un día se acabará. Que estamos hechos de recuerdos y de olvidos, que la vida me devolverá lo que le de, bueno o malo y pagaré por ello.

He aceptado que todo lo que tengo es prestado, que no me pertenece, como no me pertenece mi propia existencia.

Yo he aceptado que vine al mundo para hacer algo por él, para dejar la semilla que dejaron mis ancestros y para tratar de dar lo mejor de mí, dejar un rastro positivo de mis pasos en el momento de mi última partida.

Entonces llega la gran pregunta, ¿Porqué no ser mas generosos? ¿Porqué somos tan codiciosos?



Ricardo Lalinde López. 1 de noviembre de 2015




jueves, 29 de octubre de 2015


SI VIENES CONMIGO...


Iremos de la mano como dos gorrioncillos

de esos que van por las eras buscando el trigo,

chillando y piando sin orden buscando al amigo

con insistentes cantos y gorjeos sencillos.
 

Cambiaremos sonrisas con bellas margaritas

que fulguran al sol entre yerbas y armonía,

y ambos aplaudiremos la digna melodía

del feliz Ricardo que es fanático de poesías.


Brindaremos con las nubes que rodean los lados

de las montañas con nuestro saludo atento,

veremos como se mueven al tirón del viento

las hojas de amapolas y el heno de los prados.


Oiremos el rumor de los álamos del soto,

de misteriosos cantos y de voces extrañas;

veremos como tejen las pacientes arañas

las telas que el viento huracanado ha roto.


Iremos por la vida confundiéndonos con ellas

sin que nadie nos turbe la silenciosa calma,

el jugo de las cosas será nuestra propia alma

y nuestro propio himno el salmo de las estrellas.


Y el día que nuestros ojos agudos e inquietos

sepan mirar muy hondo, y el impaciente oído

sepa percibir las voces de lo prometido,

brindarán nuestras almas a ese oculto secreto.




Logroño, 29 de octubre de 2015

sábado, 24 de octubre de 2015

Hoy es el 50º aniversario de nuestra Señora de Valvanera como patrona de La Rioja y los Cameros.
¡Ahí va mi felicitación! Desde la iglesia del Espíritu Santo de Logroño.
 
A LA VIRGEN DE VALVANERA
Felicitación a la Virgen de Valvanera en su 50º aniversario
como Patrona de La Rioja y los Cameros.
 
Querida Madre y Señora:
Loamos desde este Templo
Hogar del Espíritu Santo,
con amor y nuestro canto 
a Vos Madre de Valvanera.
Hoy venimos a decirte
lo mucho que te queremos,
y también a manifestarte
desde este lugar del cielo 
el amor de logroñeses
y de todos nuestros pueblos.
Tu manto, noble Señora,
es nube inmaculada,
es lazo de Madre amada
que enlaza la raza ibera. 
Nadie calmarla pudiera
ni con lanza ni tesoro;
es el indomable toro;
mas tu sonrisa de amor
la cambia en hermosa flor
colgada en pensil de oro.
Es tu mirada la estrella
que nos guía en este valle;
la llevas con gran detalle
y el pueblo se une a ella.
La luz de tus bellos ojos 
persevera siempre en pos,
en cruz y lanza, en las dos
deja iluminando los cielos, 
que es para los riojanos 
una caricia de Dios.
Vos lo sois todo Señora
en esta hermosa región; 
si triunfa sois su galardón,
y su consolación si llora.
Sois Madre alentadora
de grandiosos caballeros,
destino de hombres sinceros 
y musa de este poeta,
estrella del anacoreta
y ánimo para los viajeros.
Tú eres Madre Soberana 
Reina del cielo y la tierra,
Serrana sois peregrina, 
riojana y de España entera.
Y también quiero decirte...,
que en este día dichoso 
perdones nuestro alborozo,
venimos a felicitarte 
todos llenos de gozo.
Eres Patrona de mares y tierra.
Eres Madre desde el ocaso a la aurora.
Eres Señora, esposa y compañera.
¡¡Tú eres Sol de La Rioja, María de Valvanera!!
 
Ricardo Lalinde
Logroño, 25 de octubre de 2015

miércoles, 21 de octubre de 2015

"EL ALHAMA" VALLE DE MI INFANCIA
¡Mil saludos al “Valle esplendoroso”!
Refugio de placer y don dichoso,
donde sueños y espléndidos amores
un día manifestaron la fragancia 
con firmeza que hizo vibrar las flores
en los gozosos años de mi infancia.
“Valle venturoso”: hoy el viajero 
se congratula alegre y lisonjero,
busca tu sosiego con su mirada,
exalta la calma de tus vergeles,
se inclina ante ti por tus mereceres,
feliz a la sombra de tus laureles.
Nos rodea la montaña, también el río;
enfrente Monegro, ceniciento y umbrío,
el silencioso esplendor nos admira; 
más allá Moncayo en el infinito; 
la lenta fuente del Prado suspira
y moviendo los chopos llora el viento.
El calvario está donde, iluminado, 
perfectamente el bien del desgraciado
suplica con espiritual cariño, 
alzando e implorando mil plegarias 
propias a las que imploré siendo aún niño 
en el mismo monte y mismas avemarías.
Hoy es otro rocío y otra sonrisa 
la que abril te da meciendo su brisa;
las flores forran las praderas llenas
de margaritas que hacen de alfombra, 
junto con las hermosas azucenas
y las rosas que crecen a su sombra.
Como el viento cuando pasa ululando,
los meses y los años van pasando;
nuestras vidas se realzan y embellecen
y brillan con fulgor mistificado,
hasta que en su razón se desvanecen
en las confusas sombras del pasado.
¿Adónde están ahora aquellas flores
hermosas, puras y de mil colores...? 
¡Valle del Alhama!, eres todo calma
donde antes eran bullicios risueños
y estaban los amores de mi alma, 
y donde aún viven mis dulces sueños.
Yo era feliz en tu regazo y dormía
en plácida, feliz, y alegre armonía, 
la dulce inocencia me iba acariciando, 
sin más cariño que vuestro consuelo
amar tus flores y cruzar tu prado,
sentir tus fuentes y avistar tu cielo.
Por la tarde las aves se alejaban,
y volaban, volaban y volaban,
sentía mi alma inquietarse en ganas locas, 
quise ser la persona más decidida
en cruzar los ríos y vencer las rocas,
y respirar el medio de otra vida.
Viajé como un ciclón por ver el mundo,
me sentí herido en lo más profundo;
ansié del Alhama las soledades
bondadosas, donde era feliz y reía,
donde mi espíritu se dolía y oprimía
del agitamiento de las ciudades.
Busqué dicha y placer, fama y ventura; 
y sólo encontré dolor y amargura,
pasividad y ansias, asco y congojas;
del profundo dolor al soplo ardiente, 
y donde de tus árboles las hojas
secaron como paja eternamente.
Huyendo del fragor de la tormenta
cual ave que el huracán ahuyenta
ansioso husmeo lugares ahora
con silencio bonancible y tranquilo,
apacible lugar para el asilo,
donde al menos la tranquilidad mora.
Además, querido valle, tus galas
en la airada tormenta abre sus alas 
y las flores con violencia se agitan
marchitándose sus vivos colores...
¡Afortunadas las hermosas flores
que los vientos azotan y marchitan!
Muy lejos contemplo aquella niñez mía,
y lejos creo que esté la tumba todavía; 
voy ocultando el ansia que me mata,
mi destino en este valle es incierto,
y el triste horizonte se dilata
inmerso en un futuro sin acierto.
No oigo una voz ni dulce ni querida,
estoy solo en el valle de mi vida,
la edad me hace día a día más doliente
y una eterna dejación me consume,
sin laureles ni flores en la frente,
sin un galardón grato ni un perfume.
Mi alma cordial por el que mi afán se guía
es dulce herramienta del alma mía,
y en este valle al que llamo “dichoso”,
para contar a mi amante mi querella
cruzo por él como por bosque umbroso,
para vivir, soñar y reír con ella.
Aquí, noble valle, morir quisiera
al runrún de tu brisa lisonjera;
pero mi frenesí y ansiedad es vana
y sigo el soplo del destino airado...
¡Quién conoce el destino de mañana!
¡Quién puede saber si seré ignorado!
Que la paz sea contigo, airoso asilo,
donde viví años alegre y tranquilo,
sereno albergue de mi amor primero.
El sol va escondiendo sus resplandores,
y dice adiós como simple viajero
sumergiendo en sus lágrimas tus flores.
A mi querido y amado valle.



martes, 22 de septiembre de 2015


PRELUDIO



En el corazón también hay distancias ;

hay en la sucesión de lo pasado

una línea en que las penas y alegrías

tocan con la raya de lo soñado:

En el corazón también hay distancias.



En las expectativas del olvido

sujetar mi memoria es mi recuerdo,

ya no se donde comienza el sentido

y termina lo real donde me pierdo:

En las expectativas del olvido.



La azul transparencia de la eficacia

en la escena los períodos reparte;

mi adolescencia aquí, allí mi infancia

y en medio el poeta lleno de su arte.

La azul transparencia de la eficacia.



Es el matiz del tiempo el que completa

que en el tiempo se transforme en poesía,

arruga el cutis del anacoreta

y a la tez de la Virgen da lozanía,

es el matiz del tiempo el que completa.



Pulido y matizado el mármol grueso

la estatua es melodía, y harmonizaría

en el acorde armónico del verso

donde se alimenta la vieja poesía,

pulido y matizado el mármol grueso.



Color de las confusas lontananzas

son la entraña en los vastos horizontes,

donde encierra memorias y esperanzas

en el verdor de los salvajes montes.

Color de las confusas lontananzas.

martes, 15 de septiembre de 2015


EN LA FINCA ...

En la casa, cerca de su ventana

donde escala pared la enredadera,

dejé romances para mi maña,

llenos de flores de clavelera.
 

Dejé mis romances en que decía

dichos ingenuos, cosas de amores;

en aquellos poemas al otro día

encontré flores con sus rumores.

Aquí en mi huerto, en la rosaleda,

entre los recuencos que forma el río,

ella me expresó con voz muy queda:

“Tú..., no sabes nada de mi amorío...”

Cerca en los muros de mi molino,

hay frescas sombras de clemátides,

vente conmigo por el camino,

verás mis campos, verás mis vides.

Todo es parejo, ventana y piedra,

sotos umbrosos, fresco viñedo

gracia del muro y enredadera;

todo es hermoso, nada da miedo.

Hay en la casa seres queridos;

en los jardines hay otras flores;

hay nuevas ramas con otros nidos,

y nuestra casa llena de amores.

El Cortijo, 12 de septiembre de 2012

domingo, 6 de septiembre de 2015


EN LA TABERNA



...Y el amigo me contó su historia:

Negra historia de espantosos males,

hoy aún viven castigando mi memoria,

como golpea la vida en las edades.



Me contó no se qué de unas miradas,

de abrazos locos y de mudos besos,

y de todas las vivas llamaradas

del amor..., y de todos sus excesos.



Y el desventurado amigo no sabía

que cuando de amor estaba hablando,

del abismo la puerta me entreabría;

y el alma me estaba despedazando.



¿No conoces tú el amor? -me dijo al cabo-,

¡Es tan hermoso, tan dulce y ardiente...!

Y yo, que he sido del amor esclavo...,

no le respondí al grito apasionante,



más, como no oyó la voz afirmando,

mi amigo, valeroso e imperante

se humedeció los labios pensando

y..., exclamó: ¡No quisiera fastidiarte!



Y..., yo, por arreglar ese desbarro

le respondí: ¿No ves que me molestas

con el humo que arroja tu cigarro?





Logroño, 5 de septiembre de 2015