jueves, 7 de junio de 2018

EL VIAJERO

...Y, de pronto, me sentí viajero
y broté como hongo en el sendero,
mis pasos dejaron un pálido
y muy fosforescente reguero....
y le dije…, ¿esa mano es para mí?
(no se si estaba dormida o despierta
pero creo que entre sueños dijo, sí...)

La miré extasiado y le dije así…
¡Puedo subsistir sin pensar en ti!

Puedo saber que me vas a abandonar
como la pluma se la lleva el viento.
como el pétalo se lo lleva el mar,
como el fuego quema al sarmiento.

Sendero ondulante y escondido:
¿Qué ocultas entre las finas sombras,
si con la grama el campo alfombras
y de tu silencio haces nido?

Sendero ondulante y escondido:
eres largo humilde y breve;
tu acanaladura es muy leve
entre el soto y el bosque tupido.

Me das medio día de sol por la mañana,
por la noche un trocito de luna
y la torrentera de una fontana,
esto es todo lo que tengo en fortuna.

Eres camino repleto de arces,
más tu bien conoces el camino
que de sombra llevas en tus cauces
designio glorioso y divino.

Si alguna vez, acaso te encuentro
en noche sombría o al claror del día,
yo seré tu hada y también tu astro.


Último día de mayo de 2018, Inestrillas

domingo, 27 de mayo de 2018

UNA FLOR PARA MARÍA
Señora y Madre mía…,
con mucho cariño vengo
a ofrecerte en este día
cuanto soy y cuanto tengo.

¡Todo vengo a entregarte…!

Mis ojos para mirarte,
mi voz para bendecirte,
mi vida para servirte,
mi corazón para amarte.

Acepta Madre este don
que te ofrezco con cariño
y guárdame como a un niño
cerca de tu corazón.

Que nunca sea traidor
el amor que hoy me enajena
y que desprecie sin pena
los halagos de otro amor.

Estos versos a mi Virgen
escribí para este día,
pues de mi pecho surgen,
¡para enaltecer a María!
Y soñé que entre las flores…
De las flores de tu altar…,
eras la rama de amores,
       las que más suelen brotar .

Dos lirios eran tus manos
con ellos nos bendecías,
jazmines eran tus pies
seguir tus huellas quería,
para llegar a este pueblo
a tu pueblo de Inestrillas.

Arrogante como palma
eres rosa y fiel jazmín,
tus ojos como luceros,
tus labios rojo carmín,
tus mejillas porcelana
parecen…, rosa de abril…

Querida Madre del Prado,
amada y Virginal María,
acércanos a tu lado
y se siempre Tú alegría
de este pueblo, de su gente
y amigos de esta romería.

Y aunque el dolor me taladre
y haga de mi un crucifijo,
quiero saber ser tu hijo,
¡que sienta que eres mi Madre!

¡¡Felicidades Madre del Prado!!

Inestrillas, en la ermita de la Virgen del prado
a 19 de mayo del año 2018

lunes, 14 de mayo de 2018

        EPÍSTOLA A MI MENTOR
                     (D. Felipe Abad León)

Cuan suele lamentarse dulcemente,
con templada voz y profundo salmo,
es el Cisne del Alhama en triste canto,
cual Felipe fue en amoroso llanto
y apasionados ayes, su mentor cercano...,
el ánima se queda fuertemente dolorida;
y con la ambición más crecida,
contemplándose ya sucumbiendo,
en el profundo dolor sintiendo
que por momentos en su seno crece,
con fresco soplo que el dolor le ofrece
suelta el lamento de una profunda pena
y al instante desfallece,
pues el dolor sentido le enajena.

Luego que en su paz ya ha retornado
y después de un gran ahogo que le oprime,
piensa acabar él sin ventura
del agudo dolor que le comprime;
después vuelve al lugar acostumbrado
y comienza a lamentarse con ternura,
y la dolencia que es la causa de su muerte
llama en la despiadada suerte
con voz mórbida apresuradamente;
y manifestando la marcha rigurosa,
pide a los dioses celestiales,
que con deceso bendito clama,
quieran ya poner fin a tantos males
      con una muerte piadosa que llegue
      hasta el Valle del Alhama.

Logroño, Semana Santa de 2018

viernes, 27 de abril de 2018

SUEÑO ENTRE SUEÑOS

Secreta y dolida está la noche,
su manto cae lento en su andadura,
va cerrando la aureola del broche
moviendo mareas, volcanes y locura…

Mis raíces están donde no estuve…,
y traerán a mi alma triste amargura,
dormirán en el corazón que sostuve
donde crecen las malvas con mesura.

Me llamará y no sabré su nombre.
Me cantará y no sabré comprender,
por qué me pronunció no lo sabré,
pero no verán mi corazón arder.

He de vivir mil años sin fortuna,
he de dormir mil años sin sueño,
he de pasar mil noches sin luna
pero de tu corazón seré dueño.

Mi entraña es blanda como la lluvia,
mis besos laten como corazón y vena;
mis ojos brillan como sol y novia,
mi pulso es como campana en pena.

Soy pincel que dibuja con mesura,
rama sobre el lago azul de mis deseos,
pasan por mi, llevando mi dulzura
como el rayo da luz a mis desvelos.

Ave soy y nací con viento y nido.
Alas que vuelan por el Alhama
subiendo y bajando el curso crecido,
flecha en el corazón que hiere al que ama,
gota de sangre de mi ser querido,
carmín de rosas, flores de Alcarama.

No guardo rencores, ni odios, ni dolor,
cuanto he querido lo doy por bien hecho
quiero la templanza, cariño y calor,
y me vasto sólo y estoy satisfecho.



Logroño 27 de abril de 2018


lunes, 23 de abril de 2018

ÉGLOGA

A CLAUDIA, PASTORCILLA DEL LUGAR

Es tan linda la flor del huerto
que te quiero contar un cuento.

Tracio..., habitador del Alhama umbrío,
con el más vivo fuego a Claudia amaba;
Claudia..., con arriesgado y atroz desvío,
los grandes deseos del zagal pagaba.

La verde orilla del agradable río
en busca de consuelo visitaba,
y en la lejana razón de su amorío
angustiados lamentos le enviaba.

No estimas la fe de mi amor sencillo
ni humanamente escuchas mis quejas,
por ti, fábula soy del zagalillo
por ti, olvido las plácidas ovejas.

Al cabo del tiempo Claudia obstinada,
tu ingratitud me causará la muerte,
mi historia aquí quedará grabada
dirá..., aquí murió Tracio por quererte.

Todos por los que hoy sois adorada
leerán con temor mi funesta muerte;
nadie entonces querrá contarte nada,
los pastores se marcharán sin verte.

Mientras tanto...
A la sombra del soto entrelazado
los rebaños sus deseos satisfacen;
y bajo la hierba que cubre el prado,
las lagartijas pintas se guarecen.

!Mi afecto subestimas, ¡insensata!
pues no faltan cabreras en esta aldea,
y el momento en que lloro, ira desata,
a Tracio…, ni se le ofende ni alardea.

¡Quizá, hermosa Claudia, la rosada
piel de tu semblante te enorgullece!
El color, como la rosa delicada
a la menor ofensa se amortece.

Mi amor a tu hermosura maldecía
cuando tendida estabas sobre la arena,
como una mariposa al sol yo te veía,
aunque de injusticias estabas llena.

De Claudia sufro yo las esquiveces,
y yo la quiero aunque me aborrece,
estoy cansado de que me desprecies
como al débil jardín cuando envejece.
Claudia

Tracio…,¿porqué razón amor tan fino
puede ser a tus ojos tan odioso?
Cualquier zagal, cuando el violín afino,
asiste a mis romances envidioso.

¿No pastan estos prados del entorno
mi inocente ganado taciturno?
¿A caso en el estío, o en crudo invierno,
les falta prado sazonado y tierno?

Ni siquiera es odiosa mi escultura
al verme en este cauce reflejado
por el cristal de esta corriente pura;
¡Por Dios que el pastor es afortunado!

Tracio

¡Ven a morar conmigo hada hermosa!
¡Ven, mira bien los parterres, te ofrecen
a cántaros el néctar de la rosa,
y por ti los jardines se enriquecen.

Sólo para ti guardo la abundosa
copia de flores que hay en mis jardines,
sólo por ti, el suelo pinto de rosa
con claveles, violetas y jazmines.

¿Te acuerdas de aquel tiempo en que solías
cuando niña venir a mi cercado?
que trenzara tu cabello me pedías,
aún peinado con peine delicado.

Entonces era yo vuestro jefazo,
mi tercer lustro recién comenzado,
distinguiéndome sin ningún rechazo,
jugando en la alfombra del verde prado.

Desde entonces fuiste mi amor malvado,
me torturaste y dañaste noche y día,
me asestaste el puñal en aquel prado,
que me atormenta y me duele todavía.

       ¡AY de mí, Claudia querida! En vano envío
        a vos mi quejumbroso y dolido afecto.
       ¿Qué disparate, qué sueño es este mio?
       Quise cazar la bruma y atar el viento,
       quise guardar el humo y parar el río,
       por amarte, estoy loco en el intento.


¡Oh Claudia! ¿Tú no sabes que escarmiento
guarda Dios al hombre violento y duro?
Está destinado para el tormento
en lúgubre infierno, un túnel oscuro;
de su carne come un buitre hambriento,
comerá hasta el final de los tiempos…

¡Si Claudia!… hasta el final de los tiempos...


Logroño, 18 de abril de 2018













domingo, 22 de abril de 2018

MI PUEBLO

Lo sueño, lo entresueño y lo medito,
sólo me queda el recuerdo y lo escrito.

Faltan los ojos puros de la juventud,
faltan los pies pequeños y su inquietud.

La calle larga, las tierras pardas.
La plaza chica el frontón y sus jugadas...

La casa de la parra prodigiosa
de racimos que acosa la mantis-religiosa…,

como otras casas que no se habitan
porque sus dueños se fueron a otras citas …

Pasaban las muchachas misteriosas
con sus madres
a misa, luego…, a sus cosas...

Templos sin gente, no hay nadie…, vacíos,
sólo queda lo que fueron de sus desafíos…,

sus misas y rosarios, sus bautizos y bodas,
sus comuniones y rezos, plegarias…, todas…,

sus campanas repicando y volteando,
su ir y venir de monaguillos cantando…,

de todo ello poco o nada ha quedado,
si a caso un pensamiento muy recordado…

El pastor monte arriba con su mesnada,
el labrador labrando con su yeguada…,


todos los habitantes a su labor diaria dada,
ahora, toda la población enterrada…

Es inevitable llevarlo tan adentro,
adentro, adentro, demasiado adentro…

Nuestro mundo estaba en las calles silenciosas,
en las cuatro esquinas de las calles misteriosas…

Se aglomeraban, hablaban y reían felices,
a la sombra o al sol con sus arrugas y cicatrices…

Con la paz del domingo en la mirada
y eternos momentos de evasión en sus moradas...

A lo mejor mi pueblo es todo poesía,
o un pueblo que sólo existió en mi fantasía...


Hoy, domingo 22 de abril de 2018
tarde tranquila y serena.

viernes, 13 de abril de 2018

ÉGLOGA

EN EL VALLE DEL ALHAMA

Me enfurece la codicia
por derrotas ignoradas,
los bramadores cierzos,
las crecidas del Alhama;
las encintadas orillas
vestidas de campanillas,
el nogal desmesurado
de este valle afortunado,
tranquilo he disfrutado
los encantadores campos
el Alhama florecido
de fragancias coronado.

Tú verde apacible calma
del Alhama entusiasmado,
más alegre que los prados
en primavera y verano;
de la plácida Inestrillas
que resonara en los labios,
que revive entre mantillas
con mis inocentes cantos.

Estos valles solitarios
son verdaderos quebrantos,
y cuando mi larga sombra
peregrine con sus llantos,
será que estoy en mi barco
o tal vez abandonado,
o en los silenciosos astros,
o en los apacibles lagos.

Y en las tumbas quejumbrosas
de los pueblos más cercanos,
se evocarán muchas cosas
con desgarradores llantos
y frente a la triste tumba
en funerales cantos
dirá sollozando mi amor
aquí descansa Ricardo.

¡Mil veces fue venturoso!
¡otras tantas desdichado!
¡Mucho lo quisieron unos,
otros lo vilipendiaron!
La perfidia fue constante
ceñida con otros abrazos.


Inestrillas, 12 de abril de 2018