martes, 16 de abril de 2019


                    SOY...

      (Canción Para una mujer)

Soy enorme oscuro nogal,
cuyo imponente cordaje,
es formidable ramaje
nacido en un pedregal.
Soy monte, arboleda y soy río.
Tranquilo, noble y perverso;
la trova, la rima y el verso,
es cinta donde resuena
solemne la más serena
melodía del universo.

Yo soy la alborozada flor
de cuya suave fragancia
corta o prolonga la gracia
de felicidad o dolor.
Soy disertador muy viejo,
mago y profeta andariego;
abrazo y alumbro mi ego
como triunfal camarada,
como una gran llamarada
escrita con sangre y fuego.

Y voy con el alma arcana
y con dolor que me oprime:
paseo por mucho que gime
toda la ambición humana.
Para mi siempre fue vana
las lenguas de la estimación;
y no investigo la opinión
de ese que ladra a mi sombra:
yo me rio de cualquier obra
y de cualquier veneración.

Yo voy por la recta final
en torno a mi primer deseo;
voy sin apoyo, aunque no veo
una cercanía racional;
la vida sin diezmo sensual
inquietó mi agenda interna;
no fue feroz, ni fue tierna,
el amor me dejó rastro…
¡yo me apoyo como un astro
dentro de la dicha eterna!

      Yo sigo al bien sin criterio
       igual que se desliza el río;
       y me revuelvo muy serio
       como si fuera un gran saurio,
       o penetro en el misterio
       o esta vida va a acabar,
       ocasionándome el azar
       aquella súplica primera,
       por razones que tuviera
       nunca podré razonar!

       Yo vivo con sinceridad…,
       sin brújula y sin ley, a pulso:
       pues trabajo por impulso
       de la grandiosa adversidad.
       Yo a la anciana humanidad
       la dificulto y desgarro:
       la estría que hace mi carro
       de fango fresco la lleno,
       como si andara sin freno
       por un camino de barro.

Y como el oscuro nogal
que la niebla hace plañir,
yo no pretendo seducir,
ni tampoco atemorizar,
ni siquiera administrar
las memorias del corazón;
ni tampoco se porqué don,
qué providencia ni que ley
me habrán bendecido rey
del reino de la sensación.


Logroño, 16 de abril de 2019

miércoles, 27 de marzo de 2019

A ORILLAS DEL ALHAMA (elegía a mi pueblo)

Era un día de julio de calor sofocante,
el sol caía ajando mi cuerpo de caminante,
y de vez en cuando me detenía un instante
para dar algún respiro al pecho jadeante
clavado en mi cuerpo con pasos de gigante;
con fuerza renacida y a falta de cayado
continué caminando a paso adelantado,
subía por los cerros, bajaba a los barrancos
y allá en la lejanía cientos de pajarracos
graznaban con firmeza entre tomillo y romero
que sobre el seco agro ardían como brasero.

Los buitres daban vueltas con sereno vuelo
paseando en solitario por el ancho cielo.
Avistaba lejano el Moncayo puntiagudo
y una larga Sierra dormida en su felpudo,
miles de recuerdos sobre la parda tierra
memorias que el arado al poco desentierra,
los recuencos verdes que llevan al Alhama
donde las arboledas, beben de su cama
que en torno a Inestrillas es fuente que mana
linaje de Navarra y cuna castellana.

Y allí en lo más alto, en la Virgen del Prado,
cientos de personas suben al monte amado;
entre los canchales y algún humilde prado
donde la hierba crece al paso del arado
y un sendero de malvas lo va perfumando,
luego al final del día la gente va bajando,
para unirse a la fiesta, para seguir cantando
y poco a poco al fin, el día se va acabando.

¡Oh tierra pobre, triste y noble,
el Alhama cruza tu corazón de roble,
la de altas colinas y marchitas roquedas
de tierra abandonada y solas arboledas;
caídas poblaciones, caminos sin mesones,
atónito aldeano sin bailes ni canciones
que aún se van marchando de agonizante hogar,
como tu estrecho río Alhama llega al mar!

Veo en el horizonte cerrado por colinas
sierras coronadas de pinos y de encinas;
sobre la verde yerba en los márgenes del río
lucen sus frondosas hojas el álamo umbrío
y en callada calma lacónicos arrieros
llevan en sus carros mercaderías y aperos,
y bajo la arquearía del puente de tres ojos
cruzan el Alhama sin puertas ni cerrojos.

Inestrillas fiel, aguerrida y luchadora,
hoy en sus andrajos, desprecia lo que ignora.
Sobre sus campos aún está el fantasma guerra
de un pueblo que ponía a Dios sobre su tierra,
y tras de los peligros que demostró su brío
corría a la defensa con el semblante iberio,
tampoco llegarían a preguntar qué pasa
pues la guerra llegó a la puerta de su casa.

Ya el sol declina por la Contrebia cercana
y a Inestrillas llega el toque de campana,
rítmico tañido para enlutadas viejas
que de sus casas salían como comadrejas;
susurrando se van y al momento aparecen,
curiosamente cuando los campos anochecen,
¡El camino solitario! !El bar Cartón abierto!
el campo ensombrecido y el pueblo desierto.

Ricardo Lalinde López

En Inestrillas, marzo de 2019

miércoles, 13 de marzo de 2019

DESVELO Y FANTASÍA

La joven lucha con el mozuelo
su enamorado y gallardo anhelo,
sufriendo a costa de su desvelo.

Desaparece sin deterioro
en la decencia y en el decoro,
y es como una lis de nieve y oro.

Y entre la niebla profunda y bruna,
yerra en el verde huerto cual una
ilusión hecha de efluvio y luna.

Y en la estancia , y frente a un espejo,
y con soberbia de áspero dejo,
cambia sus risas por un reflejo.

Cierra cerrojos, y se desnuda,
sube a la cama con una duda
y desvestida se abrasa y suda.

Y un mal diablillo, tras corto ruego,
soplando apaga el crecido fuego
y a la oscuridad ruega sosiego.

Duerme muy poco y llena de espantos
y es una lumbre con sus encantos,
creando historias llenas de encantos,

sueña que duerme sujeta y sola
con un manubrio que se enarbola,
¡y un querubín llega y la viola!

domingo, 10 de marzo de 2019

EL CONTORNO DE INESTRILLAS

Robusto y alto asentamiento que no brilla
por su galanura ni su esplendor del arte.
Fue defensa, castillo frontera y capilla.
Y fue lar del Señor de la gran Fenetrillas
farallón elevado hacia la otra parte
del Saliente, en el cual hay un robusto baluarte,
que permanece para evocar la memoria
de envejecidos tiempos de alboroto y gloria.

Junto a inclinada pendiente de granito,
ruinas y residuos de otros tiempos muerde
los despojos de murallas en un circuito,
es anacronismo posterior que se pierde;
y bajo el gran roquedo bruno a su amparo
los resignados buitres leonados, un bravo
valle verde, borda hoy el tapiz de este clavo.

Mirando al Norte, extensas montañas hacen vía,
que a un lado y al otro del río riega y cría
la contemplación de esta vega que propaga
sotos de zarcilla y campos de verdolaga;
y en el más extremo para cerrar el fondo
tiene un campo agrisado, empinado y lirondo.

Al Sur, gran Sierra Alcarama como gran predio,
y un parque abarrancado y ruin en cuyo medio
un variable y seco barranco espera en vano
con un empecinamiento y tesón ufano;
saludar la imagen de Monegro en bicolor,
monte mayor que siempre nos dio leña y calor.


Allí está mi refugio y su contorno. Cruda
travesía que me trasladó a la mazmorra
fría, celda en la que me consume la modorra
y en la que quizás, por imitarme, suda
compasivo el ermitaño que imparte ayuda;
en este Valle Alhama de tierra cruda.

Y allí cuando la ocasión me de permiso
iré al valle para visitar mi paraíso,
y mis frescas arboledas en los corredores
que rodean la hacienda de mis anteriores,
salir un rato para ver sonreír las flores
y mostrarme en la esperanza de mis dolores.

Necesito un trocito de cielo celeste.
Y ver que de dicha mi espíritu se viste;
y me preguntaré si un día la buena suerte
hará panal de miel como la paz del fuerte
y otro de fulgor para cautivar al triste.


Inestrillas, hoy 6 de marzo de 2019

        HOLGAR EN INESTRILLAS

Descansaba una vez en Inestrillas
y una moza, con gesto de delirio,
cruzó, firme y derecha como un cirio,
evocación turbador de odas bellas,
aromática y noble como un lirio.

Parecía ilusionada en su mirada.
Iba con paso acompasado y tonto,
blanca toga de hilo acicalada,
y un decir de risas en enramada
cual pelo y humo vuelan al viento.

Era una mañana de abril que añoro
con una calma cadenciosa y amena,
esencias de azahar y de azucena
derretían el sol ambarino de oro,
¡entonces me encontré con mi sirena.!

Me quedé caviloso y asombrado
y una gran alegría cruzó el alma mía.
Ancha y pulida frente sin pecado,
afilada nariz, labios de fresa,
ojos garzos de antílope alarmado,
semejanza y modestia de princesa
y un angustiar secreto anubarrado:
¡así te llevo en mi cabeza impresa!

En salud y libertad soy muy rudo,
el trabajo me mandó a donde pudo,
cansado de labrar y con mi ahorro
adquirí este lugar en un ventorro
y casé con la reina de este feudo.

           Logroño, hoy domingo 10 de marzo de 2019

jueves, 28 de febrero de 2019

La poesía se opone con entusiasmo y sagacidad a la voluntad de aplazamiento, de aplastamiento, de ocultamiento y confusión, contradice y cuestiona a-la-verdad-a- medias, que calla y dice lo que conviene a unos. La poesía se opone a la acción que impone el enmudecimiento general, el envejecimiento ilícito del proyecto inmemorial y legendario de la existencia humana, el sueño mítico de una sola fuerza viviente, sin antagonismos ni contradicciones, unidad y poesía, paz y poesía, pan y poesía, verdad y poesía, pan y dignidad de la vida insumisa como la naturaleza.
Frente al mutismo impuesto a la sociedad contemporánea por la dictadura de los medios, desarrollamos una acción masiva del lenguaje poético, para ampliarlo y renovarlo, ampliando y renovando la conciencia y la existencia. Frente al deterioro de la vida del pueblo, del aire, del agua y de los bosques, y la declinación de la esperanza de todos, alentamos una poética de la existencia, el ancho río de una nueva conciencia que deviene en movilización espiritual, la honda resistencia desde el corazón de las palabras, canto inexorable que convoca a un porvenir cierto en este tiempo fuerte y de tortura.
Los medios cada día casi nos convencen de que dicen la verdad, pero siempre les queda faltando algo, algo que siempre se cae los desnuda. Y día a día vamos descubriendo el trucaje, el hilo falso y roto del entramado: Basta ganar un partido de fútbol, una sola medalla de oro, para olvidar de memoria nuestras raíces poéticas y míticas, nuestro destino entero.
Pero la poesía será la fuerza del pueblo para resistir, para visualizar el porvenir suyo por entero, la energía para avanzar, su sentido de vivir, la voz para comunicar su sueño inmortal, su irreductible memoria de la unidad originaria, que volverá, cuando las contradicciones sociales antagónicas hayan desaparecido y la lucha de clases haya terminado en una sociedad justa, serena y verdadera, sin víctimas ni verdugos.

domingo, 24 de febrero de 2019

LINDA ZAGALA

Ella se viste con ropas de nieve,
me da incertidumbres...,
pues enseña y se ven los deslumbres
que en su corpiño entreabierto se mueve.
¡Con que andares la zagala se atreve!
¡Que garbosa y chula!
Va y viene, y en su marcha modula
un borde de líneas ;
en sus modales hay formas virgíneas
y una graciosa transformación la ondula.

Como las rosas expele su esencia;
la moza rebosa
fragancia de extraordinaria y jugosa
juventud en impetuosa abstinencia,
bamboleándose con tanta violencia
que siempre atropella,
enseñando sus lindas pantorrillas;
a ella no le importa
que se aligere la enagua ya corta
y se lance al vuelo izando las orillas.

“Hembra preciosa no pierde la gloria
por mozo importuno:
debe verse con más, y no con uno,
ser delicada, contento y memoria.
Su hermosura honesta y notoria
contentar a su sino;
es quien hace con misterioso tino
misión esmerada,
no es ligereza para una mirada
y es un placer en tan corto camino”