sábado, 27 de febrero de 2016


A INESTRILLAS, MI PUEBLO

Viejo pueblo de Inestrillas,

más antiguo que la Historia

te retengo en la memoria

y en mis ilusiones brillas.

Fuiste cuna de marquesas

y nido de ruiseñores,

en que acogisteis amores

y cumpliste las promesas.

Hay en tus rocas esbeltas

cuevas negras como endrinas,

que anidaron golondrinas

los iberos y los celtas.

De los siglos la existencia

narran tus muros añejos,

roídos palacios viejos

piden al tiempo clemencia.

Tu mustio y triste destino

por artistas venerado,

tiene la Virgen del Prado

un calvario en el camino.

Mientras tanto tus hortales

tienen mil plantas floridas,

rojas fresas encendidas

y un vergel con sus rosales.

En tu valle la floresta,

en tus huertas el plantío,

cuando te agobia el estío

te brinda reposo y siesta.

Cuando en tu vega el plantel

lo acaricia y baña el río,

labra la abeja la miel

con las flores y el rocío.

Historia tienen tus grutas,

leyenda también tus rocas,

y la Contrebia Leucade

guarda nuestra vieja Historia.


                  Inestrillas, 10 de marzo de 1995                 

De mi libro “COMO SALEN DEL ALMA”

Poema renacido. Logroño, 25 de febrero de 2016

viernes, 26 de febrero de 2016


EL MILAGRO DE LA VIDA, VÍCTIMA DE ILUSIÓNES, LOS BUITRES DEL ALHAMA. (reflexión)


I
En la confusión de la vida, que es alta, profunda y enigmática, cae un rumor de destinos irrealizables.

La humanidad anda sin firmeza, presa, quebrando su tranquilidad. Llega el viento y trae a nuestro rostro el espejo de su ánimo como la flor en la tierra. La aurora nace en la comisura de sus labios, péndulo del tiempo. ¡Cuánto cuesta soltar la soledad a la orilla de la vida!, la hierba crece y se hace verde, el sol sale alumbra y da calor, el pensamiento trabaja sin descanso y el ojo..., mira con indiferencia el milagro de la vida.

II
Como una tormenta de ilusiones la herida cicatriza en un momento de antiguas dificultades, y un beso tierno de sus labios anticipa el sentimiento, los ojos se llenan de vida nuevamente, cántaros de amor silencioso vuelan por encima de la cosecha de sueños en la admiración del brillo de una pequeña estrella perdida en sus ojos nebulosos.

Los ojos guarda en su última mirada al cantor de desdichas en la madrugada, nadie dice nada, caen rayos de desilusión, el viento levanta su bravura y en la concha marina viajan sus pensamientos como el último aliento de sus deseos de ir muy lejos de la raíz profunda que encarnó sus primeras tierras de fértil contextura en la piel.

III
El Moncayo envía en el reflejo de su nieve, una vez más, su manto de amor a un Valle perdido en el alto Alhama, el buitre se conmueve en su propia ternura de siglos. 

España está dolida hasta los huesos de su remordimiento, hasta los huesos de sus entrañas y de su tierna sangre indefensa y cálida.

Vuelve nuevamente el camino de todo lo pasado, el origen humano se contagia y la orilla del espejo del río vuelve a dibujar en el aire la imagen del buitre que agoniza en el vuelo sublime tocando con sus alas a los ángeles.

¿De qué color es tu alma hombre de Dios?, ¿dónde quedó el último aliento de tu sombra?, ¿dónde quedó tu pasado?, ¿dónde quedó tu España con sus puertas al sol, sus hombres con albarcas y sus guerreros con sus picas y lanzas?

La palabra héroe se inventó para nombrar tus vientos, no hay nada más que decir, te has ido de nuestros sueños, te has ido de la vida, sólo ha quedado tu sombra en el vuelo imaginario de la tarde, de esta tarde que tiene en su remordimiento una escritura que ya nadie sabe leer.

Anteayer fue el fuego, ayer el agua y la lluvia. Tu te llevaste el viento, te llevaste en el aire la soledad entera para que nadie estuviera triste.

Buitres del Alhama infinita, de patria compartida, silencio de luz en tu plumaje pardo de esperanzas.
Rey de los vuelos, la noche también crece en tu firmamento, ahí te haces infinito en tus espejos de oro. Buitre-hombre, Buitre- ángel.


Ricardo Lalinde López

miércoles, 24 de febrero de 2016




LA OTRA CAPERUCITA


Caperucita nunca imaginó que El Lobo la dejaría por otra.
Nunca hizo caso de los consejos que en materia amorosa le daba
La Abuelita. Por lo que una mañana El Lobo le dijo: "Caperucita,
quiero terminar contigo. Ya no me excita perseguirte por el bosque; ya no me agrada disfrazarme de abuelita para que tú me digas tus tonterías de siempre, que si tengo las orejas grandes y esos colmillos tan filudos, y yo, como un estúpido, responda que son para oírte, olerte y verte mejor. No, Caperucita, lo nuestro ya
no tiene remedio". Entonces Caperucita, desconcertada por aquella confesión, echó a correr tan lejos como pudo pensando en la clase de mujer que había conquistado el corazón de su amante.
"Es ella, tiene que ser ella", repetía la niña, mientras buscaba
desesperadamente la casa de la anciana. "Abuelita", gritó al fin,
cuando hubo contemplado la figura que yacía en el lecho, "¿cómo pudiste hacerme esto? tú, la amiga en quien yo más confiaba". "Lo siento", dijo la otra, "nunca pensé quedar embarazada a mi edad, y menos de alguien tan poco inteligente e imaginativo. No obstante, él es un lobo responsable, que no dudó por un minuto en ofrecerme matrimonio al conocer la noticia. Lo siento, Caperucita, tendrás que buscarte otro. Después de todo, no es este el único lobo en el mundo, ¿o no?".







Ricardo Lalinde López

domingo, 21 de febrero de 2016


SÚPLICA

No quieras que siga con esta pena
ni
tenga que empeñar a mi destino;
no dejes que me muera en el camino
resignado a llevar esta cadena.


Este siniestro andar, esta condena
que endurece la tormenta en mi sino,
personifica al caído peregrino
perdido en el enredo de la escena.

No desees verme mas a la deriva,
que mi barca es frágil a la inclemencia
y al trallazo traidor del enemigo.

Te persigo por causa de evasiva
con que calmar la paz en tu asistencia:
seré fuerte
de amor, pero contigo.



Logroño, 19 de febrero de 2016


martes, 16 de febrero de 2016


FLUJO

Lengua enérgica del mar
que en la rambla de la arena
dejas caricias y marchas
mansamente con tus huellas
arremetiendo sin parar
la roca que te condena.
Balance que viene y va
y marchándose retorna
para volver a empezar.
Y así para siempre será
tu ir y venir en la arena...,
sed de espuma y hambre de sal.


Logroño, 14 de febrero de 2015

ERA UN DÍA DE ABRIL
Era un día de abril de pausados vientos,
y una suave lluvia rimaba sus vuelos,
iban cantos vagos y suaves suspiros

entre los gorjeos de alegres jilgueros.
Sobre los ramajes allí en los jardines
varios ruiseñores trinos repetían,
y con sus alegres y sedosos trajes
allí en los parrales rosas parecían.
Entre los trenzados parrales y uvas
junto a los ramajes Baco se asomaba,
y como un efebo de carnes rosadas
sus mejillas rojas lascivo mostraba.
¡Ay quien de sus vinos y mostos bebiere!
¡Ay quien de sus bailes y cantos fiare!
con sus grandes ojos y su enorme vientre 
el divino Baco de risa se muere.
Sus perversos ojos azules son bellos;
cuando ríe lanza extrañas miradas;
asoma en sus ojos dos certeros dardos
y entre copas baila malignas pavanas.
Es noche de fiesta, es noche de bailes,
y en su gloria lleva mil triunfos mundanos,
y el divino Baco cargado de encajes
flores mil destroza con sus tersas manos.
Con su airada risa parece una flauta
con su alegre canto a un jilguero iguala,
y a las locas fugas de una serenata
una bailarina baila que te baila;
y entre los trenzados parrales y uvas
un día de abril de pausado viento,
a la fina brisa llena en melodías
dulces ruiseñores con alegre acento.
 
De mi libro "REMEMBRANZAS DEL ALHAMA"

domingo, 14 de febrero de 2016

  
   CANTARES
 
   De tanto ver la Ribera
   tus ojos claros verdean
   porque guardan la ternura
   del color por lo que velan.


El júbilo de tu risa
en las ramas del cerezo,
el huerto lleno de brisa
con tus quereres tropiezo.


Pronto se acabó el verano 
cómo se vino el invierno,
cómo se canta en la era
el cantar de la campera.


Corrí amores y chubascos
a orillas del río Alhama
me sumergí en sus rocíos
sólo por ver a mi dama. 

  Le contaba al caño viejo
mi
dolor en cien caminos,
vine aguantando el pellejo
y cantando entre los pinos.


para verdad la llanura,
para mentiras la usura,
monte para la aventura
y el valle para ternura.


Tu que has visto la tristeza
de la tierra larga y sola,
tu que sabes mi esperanza
mírala como se ahonda.
                                     


Logroño, febrero de 2015